« Nueve letras, cuatro silabas, un sentimiento »
« Cinco letras, dos sílabas, una ilusión »
Esperanza y Soñar. Son fuertes,
como dos entes que se han ido poco a poco del mundo. Soñar siempre camina de la
mano de Esperanza. Soñar se metió hace no mucho tiempo en la mente de un
humano. No sé el nombre, no sé cómo era, solo sé que fue víctima de Soñar. Pero
como Soñar nunca camina sola, tuvo que llamar a Esperanza. El ser humano soñaba
con conseguir dinero para su mamá, puesto que esta sufría de cáncer. No sabía cómo
conseguirlo, hace dos meses su jefe le había echado de su trabajo, debía
impuestos y no llegaba nunca a fin de mes. De todas formas, si no tenía dinero
era porque se lo gastaba en las medicaciones de mamá. Pero él tenía a Esperanza en su cabeza. Soñar
le creaba ilusiones. Y Esperanza, sentimientos. Las ilusiones que creaba Soñar
eran buenas. Un viaje a Nueva York para tratar con el cáncer, ver una sonrisa
esbozada en la cara de mamá, verla feliz, verla con vida. Esperanza creaba
sentimiento. Ese sentimiento que todos alguna vez hemos tenido cuando estamos
contra la espada y la pared en un callejón sin salida a oscuras, viendo que
ninguna luz al fondo nos diga dónde está la salida. Estimaron que a mamá le
quedaba medio año de vida. Él juntaba dinero haciendo cualquier trabajo.
Limpiando las calles ilegalmente, en el mercado negro, aparcando coches, algún
trabajo de pintura…en fin, todo lo que pudiera ganar de dinero iba destinado a
mamá y a las facturas. Pagaba impuestos, a veces tarde, otras veces ni pagaba…
pero ahorraba para mamá. Pasaron cinco meses y él ya tenía dinero para hacerle
el tratamiento a mamá. Pagó el viaje a Nueva York, entonces mamá consiguió
entrar al hospital donde sería operada. Pasaron dos semanas, los doctores
tenían expectativas altas, comunicándole a él que todo saldría bien, que ya no
hacía falta que él se quedara con mamá en el hospital. Entonces decidió ir a un
hotel. Pasaron dos días. Él decidió visitar a mamá. Fue hacia la sala donde
estaba mamá, pero vio las caras de los doctores y no le agradó nada, de hecho
uno era principiante y estaba llorando. Fue entonces que Soñar y Esperanza
abandonaron a él. No me preguntéis el final, lo dejo a vuestra lógica o imaginación.
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